¿CÓMO ESTÁ AFECTANDO EL CAMBIO CLIMÁTICO A LOS VIÑEDOS?

¿CÓMO ESTÁ AFECTANDO EL CAMBIO CLIMÁTICO A LOS VIÑEDOS?

La subida de las temperaturas y los fenómenos meteorológicos que se están produciendo en los últimos años están provocando que los viticultores tengan que replantearse tanto las variedades de uva que plantan como el terreno de cultivo.

VINEDO 2

El cambio climático está provocando variaciones sustanciales en la velocidad a la que las uvas maduran y pueden vendimiarse. Es importante reseñar que cada variedad de uva tiene una estrecha ventana climática que permite su óptimo crecimiento y cualquier cambio afecta directamente a su calidad. Si la temperatura aumenta 2 grados centígrados, se podría reducir el terreno de cultivo en un 56%.

Con el cambio de clima, las actuales variedades de uva tienen que ser vendimiadas cada vez antes e incluso algunas están llegando a ser incompatibles con el suelo. En todas las regiones vinícolas, los productores están estudiando otras varietales o trasladando sus viñedos a zonas más altas.

Este traslado a zonas más altas puede parecer una buena solución, pero es únicamente algo temporal, ya que no sólo se trata del calor. En los últimos años estamos viendo más cambios erráticos e inesperados en el clima tales como sequías, inundaciones o tormentas de granizo obligan a las bodegas a estudiar donde plantar sus viñedos y qué tipo de uvas serán más adecuadas en un corto-medio plazo.

En el caso de España, según la Aemet (Agencia Española de Meteorología), la temperatura media de la última década ha sido 1,8 ºC superior a la del período 1961/1990. Por tanto, no se trata de si pasará, si no de cuándo pasará.

En cualquier caso, siempre hay esperanza. Existen lugares como el desierto de Neguev en Israel donde se produce buen vino a pesar del calor. Según la mayoría de expertos, gran parte de los esfuerzos de la industria vitivinícola deberían centrarse en estudiar esas variedades que mejor se adapten a las cambiantes circunstancias. En este sentido, la apuesta por variedades autóctonas de cada terreno parece el movimiento a seguir.

En este sentido, varias organizaciones como IRIAF (Instituto Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario y Forestal de Castilla-La Mancha) e IVICAM (Centro de Investigación de la Vid y el Vino de Castilla- La Mancha) están realizando un estudio para analizar varietales minoritarias y su adaptación a la sequía.

Entre los objetivos de este estudio se encuentra valorar la biodiversidad representada por 51 variedades y promover su aceptación por parte de los agricultores para facilitar esa evolución hacia vides más resistentes y diversas.